Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales en Guatemala

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Columna de Opinion

Poco para celebrar en materia de salud

Fecha de publicación: 8 abril, 2013

La opinion fue escrita por Helvi Mendizabal de la Unidad de Publicaciones de AVANCSO. La opinion fue editorial del Noticiero Maya Kat de la Federacion Guatemalteca de Educacion Radiofonica FGER, el 2 de abril del 2013

Hace más de 20 años, Guatemala se comprometió a trabajar para realizar una serie de cambios a favor de su población. Entre las metas a alcanzar están la reducción de la pobreza extrema, del analfabetismo y la desnutrición, así como mejorar los niveles educativos, la cobertura y calidad de la atención a la salud, el acceso a servicios básicos y la recaudación tributaria, entre otros. A la fecha, en la mayoría de estos cambios se ha avanzado muy poco.

A pesar de que Guatemala es firmante de muchos tratados internacionales a favor de grupos vulnerables, la desigualdad es una de las más crudas características de nuestra sociedad: Tres de cada cuatro indígenas vive en condición de pobreza, casi la mitad de las mujeres y niñas ha sufrido algún tipo de violencia en su vida, la desnutrición crónica es la más elevada de América y cerca de 2 millones y medio de personas viven en riesgo de escasez e inseguridad alimentaria.

Los altos niveles de contaminación del agua, el aire y la tierra amenazan también seriamente la ya frágil situación de salud de muchos guatemaltecos.

Más de la mitad de la población rural habita viviendas precarias, insalubres y sin acceso a agua potable, todos estos factores que atentan también contra la salud y bienestar de sus habitantes.

La baja cobertura, la carencia de transporte o de dinero para pagarlo son algunas de las principales barreras para el acceso a los servicios de salud en el interior del país.

Ha habido mejoras en varios indicadores durante estos años, pero aún estamos muy por detrás de los demás países de Centro América, a pesar de que nuestras riquezas naturales son mucho mayores.
Todos estos datos son ciertos. Como mujer urbana y hablante de español me parecen graves y preocupantes, pero ¿qué le dice toda esta información a las personas que viven en el área rural de Guatemala?, ¿le dice algo al 80% de la población de mi país que utiliza los métodos curativos tradicionales como principal fuente de atención médica, sea por decisión o por falta de opciones?, ¿al 60% que habla algún idioma indígena y que por lo tanto no recibe atención médica pertinente ni en lo cultural ni en lo lingüístico?

Esta semana se conmemora el Día Mundial de la Salud, pero en Guatemala no hay mucho qué celebrar: se han reducido las enfermedades transmisibles e infantiles, la cantidad de hijos por mujer, y se ha ampliado la cobertura de vacunación. Pero muy lejos estamos de alcanzar un nivel de salud aceptable para todos los guatemaltecos, especialmente si consideramos la salud no sólo como la ausencia de enfermedades, sino como un estado de completo bienestar físico, mental y social, tal y como la ha definido la Organización Mundial de la Salud desde 1978. Definición ésta, muy cercana a la medicina tradicional indígena, que considera que el bienestar es la armonía entre las personas, las comunidades y el Universo.

Las decisiones gubernamentales en materia ambiental y explotación de recursos nos ponen cada día más difícil alcanzar la tan deseada armonía. Ahora menos que nunca es posible desmayar en la lucha por los territorios y por el respeto a los derechos.

Guatemala, 2 de abril del 2013.

Última modificación: 8 de abril de 2013 a las 01:04
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