Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales en Guatemala

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Pan y paz, pero también todo lo demás

Columna de Opinión elaborada por Ana López Molina, investigadora del Área de Estudios sobre Campesinado de AVANCSO. Fue el Editorial del Noticiero Maya K’at de la Federación Guatemalteca de Educación Radiofónica FGER el 7 de marzo del 2014.

Una búsqueda rápida en cualquier motor de búsqueda por internet da cuenta de que el día internacional de la mujer está siendo frivolizado, asociándolo a frases cursis, reelaboraciones de lo que tradicionalmente se ha considerado femenino, imágenes de mujeres que cumplen con el estándar de belleza actual como la extrema delgadez, piel blanca y cabello largo. Frases del tipo “la mujer es ese ser que nos trajo al mundo y nos llena de amor a lo largo de nuestras vidas, feliz día de la mujer”, citas bíblicas del antiguo testamento, rosas, corazones y felicitaciones. En Google incluso aparece un anuncio para comprar y enviar flores a domicilio.

Si bien este día es una celebración, se trata más de una conmemoración de las luchas de las mujeres alrededor del mundo, cotidianamente o en situaciones límite.

La ONU este año acoge el lema: “Igualdad para las mujeres: progreso para tod@s” en su campaña alrededor de esta fecha. Lo que entiende como eliminación de la pobreza, mejorar las condiciones y el acceso a educación, el empoderamiento económico, acceso a puestos de liderazgo, igualdad dentro de la comunidad, la política, los negocios y la religión. Para esto, se requiere eliminar la discriminación, con la participación de niñas y mujeres en un llamado a motivar y buscar que hombres y mujeres sean tratados en igualdad.

El 8 de marzo se trata de hacer visibles las luchas que mejoran las vidas de las mujeres. Algunos medios se esfuerzan por hacer evidentes logros y luchas, como la editorial del 5 de marzo de un medio escrito, lo que es loable ya que el origen de este día está en la lucha y el martirio de mujeres trabajadoras, es decir, no mujeres sumisas y encerradas en su casa, sino mujeres que estaban en la esfera pública, trabajando.

Revisando la historia de este día, es interesante saber que fue el Partido Socialista de Estados Unidos el que puso en movimiento lo que se convertiría en una celebración mundial, al proclamar en 1909 la celebración del día nacional de la mujer el último domingo de febrero. El año siguiente, la Internacional Socialista, en su reunión en Copenhague proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional, fomentando los derechos de las mujeres, sobre todo el sufragio, pero también demandas laborales y de formación. En 1911 se celebró el 19 de marzo en varios países europeos. Fue ese año, una semana después, que las 140 trabajadoras inmigrantes que exigían mejoras en sus condiciones de trabajo, morían por un incendio en la fábrica textil de Nueva York. Es decir, el origen de esta fecha tiene raíces en luchas anteriores por la igualdad en todas las esferas de la vida, iniciando por las condiciones laborales, pero abarcando otros derechos y aspectos de lo económico, político y cotidiano.

La paz ha sido una de las banderas de este día conmemorativo, aunque en la actualidad se ha dejado de lado. Esto tiene que ver con el contexto de principio de siglo XX, la Primera Guerra Mundial. Las mujeres se unieron y exigieron el cese al fuego en Europa, y eso ocurrió en febrero y marzo de 1913 y 1914. Las mujeres rusas en aquel entonces marcharon con la consigna “pan y paz”, y desde entonces, este día que adquirió dimensiones mundiales ha ido sumando demandas de las mujeres, que nacen de las condiciones que comparten sin importar si son urbanas o rurales, si viven en Europa o en América Latina; así como de necesidades específicas por sus características diversas étnicas, de orientación sexual, de acceso a recursos, bienes y servicios.

Es un día para hacer una revisión de los logros alcanzados, pero también para tomar conciencia de las demandas que se mantienen desde el inicio del siglo XX, y que hacen ver que el camino es cuesta arriba, aunque no imposible. Es una lucha frente al Estado para exigir que cumpla con sus obligaciones para las ciudadanas, recordarle temas relegados como los derechos sexuales y reproductivos, pero también es una lucha con sociedades patriarcales con dificultades para cambiar.

Este día en lugar de felicitar a las mujeres, enviarles flores o darles dulces, es mejor hacer el esfuerzo de visibilizar las desigualdades en los actos más comunes y corrientes de cada día, en la casa, en la calle y en el trabajo. Es también una fecha para recordar, difundir y exigir al Estado el cumplimiento de los derechos de las mujeres. También para exigir justicia por las miles de mujeres que han muerto víctimas de una sociedad que las considera inferiores, descartables, carentes de valor o propiedad masculina.

El Día Internacional de la Mujer es para exigir paz y pan, y todo lo demás: trabajo con salario justo, maternidad voluntaria y planificada, equidad dentro del hogar, educación, salud, vivienda digna, voz y voto dentro de las comunidades. Pero sobre todo, un día para que los hombres se transformen en verdaderos compañeros en esta lucha. En Guatemala la conmemoración incluirá marchas, mitines, teatro y poesía.

Guatemala, 7 de marzo del 2014.

Última modificación: 6 de marzo de 2014 a las 20:23
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