Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales en Guatemala

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El sentido del diálogo en la nación del criollo: dogmatismo, censura y obediencia

Columna de Opinión escrita por Marcelo Coj del Área de Estudios sobre Campesinado de AVANCSO. La columna fue editorial del Noticiero Maya K’at de la Federación Guatemalteca de Educación Radiofónica FGER el 25 de noviembre del 2014

Guatemala, un país donde la represión política a toda disidencia es la norma.

Desde la firma de los Acuerdos de Paz, Guatemala entró en un nuevo ciclo de expolio; este se manifiesta en los grandes proyectos mineros –metálicos y no metálicos–, petrolíferos e hidroeléctricos que cunden las distintas partes del país (Barillas, La Puya, San Juan Sacatepéquez, El Polochic, Sipacapa, San Miguel Ixtahuacán, Livingston, entre muchos otros). Así como también en la renovada expansión de las plantaciones de monocultivos como la palma africana y la caña de azúcar en El Polochic, Petén y la Franja Transversal del Norte.

De esta manera, los pueblos –en su mayoría mayas– se han enfrentado, otra vez, al despojo de sus tierras, el rasgamiento del tejido social y familiar por la división comunitaria acaecida luego de la compra de algunas voluntades y liderazgos, violencia sexual contra las mujeres. Al mismo tiempo, a la contaminación del agua, aire y suelo, disminución del caudal de las fuentes de agua, destrucción de sementeras, enfermedades de la piel y del sistema respiratorio, por mencionar algunos de los nocivos efectos de los proyectos extractivistas.

Lo peor de todo esto es que los proyectos son impuestos impunemente y sin que el gobierno consulte previamente a la ciudadanía, mucho menos brinde información verídica sobre los costos y beneficios ambientales, económicos y sociales que implicarían para los pueblos. Por ejemplo, los estudios de impacto ambiental son elaborados de manera viciada, sin rigurosidad técnica ni jurídica y son aprobados a sabiendas de ello; tampoco contemplan la participación de las comunidades en los mismos (El Observador: Análisis Alternativo sobre Política y Economía. Año 8, Nos. 40-41, mayo-septiembre 2013, p. 60).

Esto se enmarca en lo que ha dado en llamarse ‘acumulación por desposesión’, que es la forma en que la oligarquía criolla en alianza con empresas transnacionales han insertado al país en la economía mundial. Esta es una manera de referirse al despojo del patrimonio socio-natural sobre el cual se asienta la producción y reproducción de la vida de los pueblos con el fin de que ciertas empresas o grupos de poder acumulen capital; sin importar si se pone en peligro la vida de todo un territorio. El patrimonio socio-natural comprende el suelo, subsuelo, agua, aire, especies vegetales y animales, por indicar ejemplos.

Ante esta embestida, las comunidades mayas, xincas y ladino-mestizas de los territorios afectados se han organizado y movilizado para defender su dignidad y entorno, así como ejercer sus derechos ciudadanos, haciendo uso de los canales legales. Este es el caso de las consultas comunitarias y municipales, donde la población se ha, y sigue, pronunciándose con un contundente “NO” frente a las actividades extractivas. También se encuentran los memoriales presentados ante las autoridades municipales y del gobierno central, incluyendo el inoperante Sistema Nacional de Diálogo.

La reacción del Estado de Guatemala y las empresas ha sido de franco desconocimiento de la voluntad popular. Por el contrario, suelen decir que esta “es manipulada por grupúsculos interesados en que la inversión y, por ende, el desarrollo se detenga” con el fin de negar credibilidad a la agencia de los pueblos y deslegitimar su resistencia. Este argumento denota que consideran a su visión de nación –o mejor dicho de finca– la única posible. Del mismo modo realizan campañas de desacreditación de los líderes y lideresas comunitarias y de organizaciones afines, como el reciente comunicado del 23 de septiembre que señala al CUC y los Abogados Mayas de “sembrar el terror, el miedo y la muerte…” en San Juan Sacatepéquez (Prensa Comunitaria, 17/10/14).

Concerniente a los comunicadores y periodistas que denuncian los atropellos cometidos por las empresas, estas junto con el propio gobierno de Guatemala recurren al acallamiento y la censura, ya sea mediante agresiones físicas y/o verbales, difamación en los medios de comunicación, o bien con la interposición de demandas civiles, detenciones ilegales y campañas de hostigamiento.

En cuanto al Sistema Nacional de Diálogo, su misión teórica consiste en mediar entre las partes involucradas en la problemática (comunidades y empresas) de tal manera que se llegue a un acuerdo. En vez de esto, conduce acciones amañadas que buscan darle largas a las comunidades con tal de cansarlas y hacer que desistan de su resistencia o bien la vuelvan violenta; así como obligar a sus liderazgos a que acepten los proyectos. En caso de que el rechazo a la actividad extractiva continúe, y sin importar que la resistencia sea pacífica, los grupos de poder recurren a la criminalización y a la judicialización, llegando a extremos de implantar Estados de Prevención, como el del 2 de septiembre de San Juan Sacatepéquez, que busca proteger la carretera que va a la planta San Gabriel propiedad de Cementos Progreso. Otra muestra es el contingente policial-militar que está desde el desalojo en La Puya, en mayo de este año.

Estas acciones solo dan marcha atrás cuando las comunidades aparentemente aceptan la imposición de los proyectos. Un ejemplo de lo más nuevo es el cese del Estado de Prevención de San Juan el 31 de octubre, el cual según el gobernante se levantó dado que “existe un compromiso de los comunitarios a que ya no se opondrán a la construcción de la carretera que pasa por varias comunidades…” (Prensa Libre, 30/10/14).

Con esto queda claro que, al fin y al cabo, el diálogo no es otra cosa que una manera bonita de decir: sumisión. Es decir, el diálogo para los poderes fácticos es que los grupos subordinados digan sí a todo lo que se les imponga. Cualquier otra respuesta es reprimida.

Guatemala, 25 de noviembre del 2014.

Última modificación: 28 de noviembre de 2014 a las 14:32
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